Capítulo Veinticuatro: ¿Quién es ella, Louis?
Narra Lotte.
¿Qué hacía él con esa muchacha? Escuché lo que decía el reportero: "Uno de los integrantes de One Direction, Zayn Malik, está con una antigua compañera de X Factor reviviendo los momentos que pasaron juntos dentro de la academia. ¿Qué pensará Charlotte Blair sobre esto?"
Rápidamente cogí el móvil y marqué el número de Louis.
- Lo has visto, ¿verdad?- dijo nada más descolgar.
- ¿Quién es ella Louis? Y no me mientas por favor.- pedí.
- Es Rebecca Ferguson, salió con Zayn durante el tiempo que estuvimos en la academia, pero duraron poco y quedaron como amigos.- explicó.
- Vale, Louis. Gracias.- iba a colgar, pero volvió hablar.
- Lotte, no va a pasar nada, ¿vale? Él te quiere a ti. Cuando puedas vienes a casa y te lo explico todo.
- Ahora mismo voy.- colgué el teléfono y avisé a las chicas.
- Hey chicas, me voy a la residencia, no me encuentro muy bien.- mentí.
- Está bien, nosotras nos damos un paseo y ahora vamos.
Me despedí de ellas, y puse rumbo a casa de los chicos, necesitaba que Louis me explicase lo que había pasado entre Zayn y la chica esa.
Al cabo de varios minutos andando, llegué. Toqué al timbre y me abrió una mujer joven, sería la madre de alguno de los chicos.
- Hola, ¿en qué puedo ayudarte?- preguntó la amable mujer.
- Hola, soy Lotte. Venía a ver a Louis.- expliqué.
- Ah, hola Lotte.- dijo Louis.- te presentó a Anne Cox, es la madre de Harry.
- Anne esta es Lotte, la novia de Zayn.- nos presentó y pasé dentro de la casa.
- Louis, Harry y yo nos vamos a ver a Gemma, volveremos por la noche.- dicho esto Harry se despidió de nosotros y se fue con su madre. Nos sentamos en el salón para hablar.
- Louis, explícame que pasa.- rogué.
- Verás, Rebecca desde que cortó con Zayn ha estado detrás de él, sí, sigue enamorada, y esta tarde cuando volvíamos a casa ha llamado a Zayn para haber si se podían ver. Y Zayn le ha dicho que vale, pero sé que Zayn no va hacer nada de lo que le está rondando por la cabeza a Rebecca, confía en mí, es más, confía en él y en su amor hacia a ti.- después de que me dijera eso le abracé, necesitaba ahora mismo abrazar a alguien y él era el más indicado para hacerlo.
Seguimos hablando un poco más cuando oí voces y risas del piso de arriba, que se aproximaban al salón. Liam y Niall, ¿quiénes sino?
- Hola chicos.- saludé.
- Hey, ¿qué haces aquí? ¿No teníais tarde de chicas?- preguntó Niall.
- Las noticias, ¿verdad?- concretó Liam. Me limité a asentir, y seguidamente me abrazó.
- Me voy a ir yendo ya, las chicas si han llegado estarán preocupadas.
- Te acerco en coche.
Louis se ofreció a llevarme en coche, y justo cuando salíamos por la puerta, él llegaba, estaba con la cabeza agachada, con la mirada perdida en un punto fijo del suelo, que ni se dio cuenta de que estaba allí, parecía como si se hubiera arrepentido de algo.
Cuando llegué a la residencia las chicas aún no habían llegado, así que aproveché para ducharme y ponerme el pijama, ya que eran las ocho y media, y empezaba a oscurecer. A las nueve y cuarto llegaron las chicas con la cena, la habían comprado de camino aquí. Cenamos tranquilamente, nos pusimos a ver la televisión cuando volvió aparecer la imagen de esta tarde, las chicas me miraron esperando mi reacción. Negué con la cabeza para demostrar que no me importaba; después de eso, apagamos y nos fuimos a dormir.
Capítulo Veinticinco: No es lo que parece.
Narra Lotte.
Me desperté a la misma hora que siempre; me duché, arreglé y desayuné con las chicas. A primera nos tocaba plástica, algo para relajarnos. Salimos de la residencia rumbo al aula de dibujo, me senté con Lucía y Giny en una mesa, y en la de delante Anne y Sylvie. Hoy empezaríamos a ver las perspectivas de las figuras o no sé qué. Durante la clase estuvimos Lucía y yo hablando por whats app ya que no teníamos otra cosa mejor que hacer. Giny parecía que le estaba enviando un mensaje a Harry, y Sylvie y Anne, estaban haciendo lo que se dice nada. Tocó el timbre, Anne y yo nos fuimos hacia el pabellón, mientras que las demás se iban a economía.
Pasamos a los vestuarios, nos pusimos los pantalones cortos elásticos, una camiseta de manga corta y las zapatillas. Hoy conforme estaban colocadas las pistas tocaba físico, nos colocamos cada una a un lado de la pista y empezamos a calentar, mientras que el profesor preparaba las demás pistas.
Cuando terminamos nos cambiamos y nos fuimos a la habitación a ducharnos, allí estaban las chicas, con algo en sus manos y con la mirada perdida.
- Chicas, ¿qué pasa?- se miraron entre ellas, y seguidamente cogí la revista que tenían en la mano y la miré, se me nublo la vista a causa de las lágrimas que me producía ver aquello. Agarré fuerte la revista y salí corriendo de allí.
Corría sin rumbo propio, pero mis piernas acabaron en el sitio menos indicado. La casa de los chicos. Decidí hacer lo que se hacía en estos casos, así que llamé a la puerta; abrió Louis.
- Lotte, ¿qué...- no le dejé acabar, me hice a un lado y pasé al salón donde suponía que estaba, pero estaba él con su familia. Estupendo.
- Lotte.- se levantó y se dirigió a besarme pero lo paré tirándole la revista contra el pecho, la cogió y la miró.- Yo... No es lo que parece.
- ¿Có-cómo has podido?- sollocé, todos nos miraban perplejos y las lágrimas comenzaban a salir, no tenía intención de retenerlas.
- Lo sie...- no le dejé acabar, ya que le crucé la cara mientras que mis lágrimas caían con más fuerza.
- Olvídate de mí, para siempre.- dije antes de irme de allí.- Ah, se me olvidaba, espero que seas feliz con ella, pero yo también quiero serlo.
Seguidamente salí de aquella casa, ahora sí, no sabía dónde ir.
Pasaban las horas y mi móvil no dejaba de sonar, lo cogí y lo miré: 15 llamadas perdidas de Anne; 10 mensajes de Giny; otras 15 perdidas de Sylvie; otras 15 de Lucía, de Louis, Liam, Harry, Niall... Caminaba sin rumbo fijo, empezaba anochecer, y no tenía la mínima intención de irme a la residencia, lo menos que podía hacer ahora es ir allí y encontrarlo con los demás. Empezaba a llover, así que me pasé a un bar de allí cerca, y me senté en la barra.
- Deme una botella de Whisky.- pedí.
- No deberías ahogar tus penas con el alcohol.- me advirtió.
- Ya no me queda nada, así que lo mismo me da.- el hombre de aquel bar me entregó la botella, se la pagué y me fui de allí.
Empecé a caminar por las calles de Londres mientras que la lluvia me empapaba. Me refugié en un portal y empecé beber a palo seco aquella botella de Whisky recién comprada. Pasaban las horas y cada vez había menos gente por la calle. Sus palabras de hace unos días resonaban en mi cabeza "Contigo siempre, todos los días de mi vida". Volví a llorar recordando todos los momentos vividos junto a él, dos meses dándole cada minuto de mi vida, dos meses olvidándome de mis amigas, dos meses en los que solo existíamos él y yo, dos meses tirados a la basura.
Narra Giny.
Pasaban las horas, los minutos y los segundos, y seguíamos sin tener noticias de Lotte, era la una y media de la madrugada y aún no había vuelto desde que se fue a las doce de la mañana. Estaba en los brazos de Harry llorando y él tratando de consolarme, miraba el móvil, nada ni una llamada, ni un mensaje.
- No puedo seguir aquí.- dijo Louis levantándose bruscamente de la silla.- Me voy a buscarla.
- Me voy contigo.- añadí. Miré a Harry que me miraba preocupado, le asentí con la cabeza y me fui junto con Louis a buscarla.
Nos montamos en el coche y empezamos a dar vueltas por Londres, pasamos por todas las calles cercanas a la casa de los chicos. ¿Cómo podía haberle hecho eso Zayn? Lo que más necesitaba ahora era estar con ella. Pasó una media hora, y seguíamos sin dar con ella.
- Así no la encontraremos nunca.- dijo Louis dándole un golpe al volante mientras que estábamos en un semáforo.
- ¡Está allí!- me bajé del coche tan rápido como pude y llegué donde estaba.
Estaba acurrucada en la esquina de un portal, con el rímel corrido a causa de la lluvia y las lágrimas, tiritaba del frío; en su mano derecha sostenía una botella vacía de Whisky. Louis bajó del coche corriendo y me ayudo a meterla en el coche. Avisé a todos de que ya la habíamos encontrado.
Louis condujo hasta la residencia; cuando subimos seguía durmiendo. Los chicos se querían quedar a dormir, pero era mejor que se fueran. Sabía perfectamente que si Lotte los veía se pondría peor y más, porque ellos vivían con él y en cualquier momento podría venir con ellos.
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