domingo, 8 de abril de 2012

Capítulo Veintitrés: Nuestra tarde. Primera Parte.


¡HOLA! Bueno aquí estoy otra vez con otro capítulo ^^- Muchas gracias a las que me habéis comentado y votado en el otro capítulo, de verdad, gracias :' ) No me enrollo más y os dejo leer, ya sabéis, comentarios con opiniones y votos por favor :D! Os quiero mis lectoras<3


Narra Anne.
Abrí los ojos por culpa de la luz que entraba por las rendijas de la persiana, miré a cada lado de la habitación y recordé la noche anterior, la mejor noche, pero me faltaba alguien a mi lado.
Me vestí y me puse una sudadera grande que había por allí, olía a él. Salí de la habitación y me dirigí hacía el piso de abajo, aún seguía sin saber de quién era esa enorme casa. Miré por el salón, por el jardín y por todos los lugares de esa inmensa casa, pero no estaba. ¿Dónde se había metido? Me encontraba en el piso de arriba, y decidí bajar para desayunar, ya volvería.
Saqué la leche del frigorífico y me puse a buscar las galletas, las cuales estaban en el estante más alto de toda la cocina. Bien Anne, búscate una silla y cógelas. Me subí a un taburete e intenté alcanzarlas, pero nada. Me estiré un poco más para conseguir cogerlas, cuando el taburete se empezó a tambalear, y casi me caigo sino llega a ser por él, estaba allí riendo a más no poder, me zafé de sus brazos y me bajé de aquel taburete.
- Si tú ríete, a mí no me hace gracia.- refunfuñé.
- Toma anda.- dijo tendiéndome el bote de las galletas.
- Gracias.- le besé la mejilla y me puse a desayunar.- ¿Se puede saber dónde habías ido?
- A correr.
Le miré seriamente, pero una pequeña carcajada se me escapó, él me besó la mejilla y se subió a duchar. ¿Se podía tener mejor novio que él? No, yo creo que no. Mientras desayunaba recibí un mensaje de Lotte: "Lilona, ¿dónde estás? Bueno no importa, quería decirte que me ha dicho tu hermano que le digas a Liam (si estás con él, sino no se lo digas, claro está) que tienen que ir al despacho de Simon a las doce y media y que después se van a comer o no sé qué rollo, en fin eso era. Antes de que se me olvide, tú, las chicas y yo tenemos una charla pendiente, ya tu sabes x). Te quiero tonta xx."
Me empecé a reír, ¿cómo podía llegar a ser tan tonta? No me lo explicaba, pero al fin y al cabo, era como de mi familia. Seguí desayunando hasta que oí unos pasos que entraban en la cocina, y ahí estaba él, con unos pantalones vaqueros, una básica blanca y unas converse blancas.
- Me ha dicho Lotte que a las doce y media tenéis reunión con Simon y que después os vais a comer, bueno algo así, llama a Zayn si te quieres enterar mejor.- reí.
- Está bien, ahora si eso lo llamo.- abrió el frigorífico y sacó su bebida energética.
- Voy a vestirme y me voy con las chicas, hoy nos toca pasar la tarde juntas.
Subí hacia el piso de arriba, me puse lo de la noche anterior, ya me ducharía en la residencia; cuando bajé estaba Liam sentando en el sofá hablando por teléfono, y al parecer por la conversación, suponía que estaba hablando con alguno de los chicos.
- ¿Nos vamos?- dijo nada más colgar.
- Claro.- le di un pequeño y cálido beso en los labios y salimos de aquella casa, pero no me quería ir sin resolver mi duda.- ¿De quién es esta casa?- pregunté mientras me ponía el cinturón.
- Es la que utilizamos los chicos y yo en verano o durante otro tiempo para relajarnos y desconectar.
Reí ante su respuesta, ¿relajaros? Pero si no os podéis relajar ni un minuto, pero bueno, hombres tenían que ser.
Condujo hasta la Universidad, las tres primeras horas no tenía clase, así que no pasaba nada; llegamos justo a la hora del descanso, me despedí de Liam y me subí a la habitación a ducharme y a vestirme. Cogí ropa y muda limpia y me metí en la ducha; al cabo de quince minutos salí ya arreglada, con unos shorts blancos, una camiseta azul de tirantes y unas vans a juego con la camiseta, cogí el móvil, los libros y las llaves y me fui a buscar a las chicas.
No me hizo falta buscar mucho, ya que se encontraban en el mismo sitio de siempre, debajo de un árbol a la sombra, debido al calor que hacía. Era raro, en Londres siempre hacía frío o llovía, pocas veces hacía tanto calor.
- Chicas.- las saludé mientras que me sentaba a su lado, debajo de aquel inmenso árbol.
- Srt.Payne, ¿qué tal está?- dijo Lotte imitando a una señora mayor, a lo que yo reí.
- No eres tonta a penas, que va.
- Por lo menos a mi no me dan po**azos con el pollo envasado.- contraatacó, nos empezamos a reír.

(FLASH-BACK)
Ya habían pasado tres días desde que llegó Lotte de la gira con los chicos; nos encontrábamos en casa de estos pensando en lo que íbamos a comer, y al fin nos decantamos por pollo a la plancha, así que cogimos dinero y nos fuimos todas dejando a los demás jugando al futbolín en la casa.
Llegamos al supermercado y mucha gente nos miraba y cuchicheaba, hacíamos oídos sordos, pero era algo realmente incómodo. Fuimos a la sección de carne, cogimos un envase en el cual estaba el pollo troceado, también cogimos algunas especias, chucherías y bebidas. Lo pagamos y pusimos rumbo a la casa.
Por el camino Lotte iba haciendo el tonto con la bolsa en la que se encontraba el pollo.
Cuidado que no te de un po...- empezó a decirme Giny.
¡LLAZO!- gritó Lotte como una loca, y sin saber cómo, la bolsa que llevaba Lotte me golpeó en la espinilla.
¡Lotte!- grité.
Adiós.- rió y empezó a correr, y yo detrás de ella.
(FIN DEL FLASH-BACK)

Nos empezamos a reír recordando aquello, fue un momento inolvidable. Estuvimos un poco más allí hasta que volvió a tocar el timbre, justo para empezar con las clases.
Las cinco nos dirigimos hacía el aula de matemáticas, hoy nos tocaba la estadística, algo normal. Nos pusimos hablar hasta que el profesor llegó al aula, todos nos callamos y nos sentamos en nuestros sitios. Empezaba el aburrimiento.
La clase se pasó muy lenta, pero mucho; después nos tocaba música, algo para desahogarnos. Llegamos al aula, y para nuestra sorpresa estaba allí Simon hablando con el profesor, veíamos en el fondo de la clase a Louis y a Niall haciendo el tonto; nos dirigimos hacia nuestros sitios cuando Simon les hizo un ademán para que se fueran, antes de irse nos saludaron con la mano y muy disimuladamente, Louis le guiñó un ojo a Lucía, cosa que la hizo sonrojar, pero todas nos dimos cuenta de lo que acababa de hacer Louis. Decidimos dejar el tema para esta tarde, y así atender en clase; esta tarde tendríamos nuestra tarde, solo de chicas.

Estoy aquí otra vez pero para explicar lo del pollazo... jajaja No penséis mal, ¿vale? Pero es que las tardes en mercadona dan para mucho:) Bueno que eso, eso es una parida de Carmen, Elena y mía, sí, lo sé no somos normales, pero bueno. Espero que os haya gustado :D xx. Twitter: @marieta_a97

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