domingo, 8 de abril de 2012

Capítulo Veintidós: Feliz San Valentín. Tercera Parte.



¡Hola! Ya estoy aquí otra vez con la última parte del capítulo 22 jijiji:3 Lo siento por no subir antes, pero es que mis ánimos no han estado muy bien :S Pero ya estoy aquí otra vez, bipolar como siempre jejeje :D! Bueno no me enrollo más, os dejo leer. Comentar con vuestras opiniones y votar (: ¡OS QUIERO<3!


Narra Sylvie.
Niall me recogió un poco más tarde que a las demás, no me quiso decir a donde me iba a llevar, pero conociéndolo seguro que íbamos a cenar a Nando's además, me apetecía cenar allí y más si era con él.
Salimos de la universidad rumbo al centro de Londres, íbamos de cogidos de la mano mientras contemplábamos las frías y vacías calles de Londres, como los enamorados disfrutaban de la noche. Ninguno decía nada, en ese momento sobraban las palabras y más, si estaba a su lado.
Después de andar bastante rato llegamos al centro de Londres, me puso un pañuelo en los ojos para que no viera nada y me guió. Confiaba en él, así que me deje llevar. Él me guiaba y yo intentaba adivinar a donde, pero era inútil, lo único que hacía era reír y negarse a contestarme.
- En serio Niall, ¿dónde me llevas?- protesté.
- Ahora lo verás.
- No lo voy a poder ver si no me quitas el pañuelo.- él comenzó a reírse y crucé mis brazos a modo de enfado, a lo que él rió un poco más.
Seguimos caminando durante un poco más de tiempo, de repente, Niall se paró en seco y me fui quitando el pañuelo. No me podía creer lo que estaba viendo, era todo precioso, sin duda le quería, le quería muchísimo.
Me giré hacia él, sonreía como nunca antes, le brillaban los ojos de felicidad.
- Te quiero, te quiero, te quiero, y mil veces te quiero.- dije abrazándolo muy fuerte.
- Y yo pequeña.- dijo dándome un beso en la frente.- Vamos, la cena se enfría.
Me agarró de la mano y me guió por una parte de Hyde Park totalmente desconocida, estaba todo lleno de farolillos encendidos cerca del lago, no había nadie. Al fondo puede distinguir una mesa para dos personas, con la cena puesta y un violinista esperándonos. Al llegar, Niall lo saludó y el hombre empezó a tocar; me cogió de la cintura y me dirigió hasta mi silla, la cual retiró para que tomara asiento.
- Niall, esto es demasiado para mí.- dije mientras cenábamos.
- Te mereces lo mejor, y esto es todo lo que te puedo ofrecer... de momento.- rió.
- Si sabes que yo con una cena contigo en Nando's me conformo.
- Pues aun te quedan varias sorpresas, así que no repliques más y disfruta.
Mi cara debería ser un poema, ya que Niall se empezó a reír. Nos terminamos el primer y el segundo plato, faltaba el postre, pero Niall se levantó y me tendió su mano.
- Ven conmigo.
Acepté su mano nada más levantarme, y me dirigió hacia la orilla del lago, donde había una fuente de chocolate y fruta troceada. Nos sentamos sobre la verde hierba y empezamos a comernos la fruta entre besos y caricias, pero sobre todo besos.
Después de eso, se dirigió hacia una barca que estaba en el lago, le miré incrédula y se empezó a reír; me rodeó con sus brazos mi cintura y con cuidado, me ayudó a ponerme en la barca, uno enfrente del otro. Dirigió la barca hasta el centro del lago, sacó la guitarra y empezó a tocar unos acordes, aquello no podía ser real, aquella canción me hacía llorar y mucho "...If I'm louder, would you see me, would you lay down in my arms and rescue me. Cause we are the same, you save me, when you leave it's gone again..." la cantó entera, mientras yo le miraba con los ojos llorosos, era el mejor novio del mundo entero.
Al terminar de cantar aquella canción tan preciosa, sacó de un bolsillo de su pantalón una caja alargada envuelta en papel de regalo y me la tendió acompañada de su hermosa sonrisa.
- Niall no, yo no tengo nada para ti.- dije mirándole fijamente aquellos ojos azules.
- Yo ya tengo todo lo que necesito, te tengo a ti.- sonrió, cogí la caja y la desenvolví lentamente, la abrí y mis ojos se humedecieron.
- Muchas gracias Niall, es preciosa.- miraba la pulsera de plata embobada, era preciosa, tenía puesto el día que empezamos a salir junto al signo de infinito "25∞"
- Me alegro de que te guste.- se acercó lentamente a mí hasta tomar mi mentón en sus manos y darme un cálido beso.   Esa noche fue sin duda, la mejor de toda mi vida.

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