domingo, 8 de abril de 2012

Capítulo Dieciséis: ¡Esas marcas, chicos! Primera Parte.


Narra Harry.
Cuando me desperté, vi a Giny acurrucada en mi pecho con una sonrisa. Ya lo habíamos arreglado, me encantarla verla dormir, pero más estar a su lado cuando lo hacía; me quedé un rato a su lado, le acaricié el pelo, pronto se despertó.
- Buenos días.- dijo besándome.
- Buenos días.- le respondí, acto seguido le devolví el beso.
- ¿Qué hora es?
- Las ocho.- le respondí.
- ¡¿Las ocho?! Tengo clase, voy a llegar tarde.- dijo levantándose bruscamente y poniéndose los pantalones cortos del pijama.
- Giny.- la nombré.
- Dime.- me respondió nerviosa.
- Hoy es sábado.- le respondí riendo.
- ¡Y me tienes aquí con los nervios a piel de flor, buscando mi camiseta!- dijo ella acercándose a mí.
- Mmmm... me parece que sí.- contesté, la cogí de la mano y tire hacía ella de forma que volviera a caer en la cama.
- Déjame, estoy enfada.- me dijo como una niña pequeña. Me reincorporé, le retiré el pelo de la espalda y le besé la nuca, note como sufría un pequeño cosquilleo.
Tiré de ella para que se tumbara a mi lado, deslicé mi mano hasta su barriga y le seguí besando, ella paso sus manos por detrás de mi cuello, pero una de ellas se interpuso entre nuestros labios, y soltó una pequeña carcajada.
- Tengo que volver.- me dijo levantándose.
- Quédate un rato.- le dije.
- No puedo, tengo que estudiar, la semana que viene tengo examen.- me explicó.
- Iré yo a verte.- dije levantándome.- Y a terminar algo...- dije mientras le besaba el cuello.
- Harry.- me dijo.
- Que.- le contesté riendo.
- Los calzoncillos, por favor.- me dijo riéndose. Me sonrojé y me puse los calzoncillos.- Gracias, me voy.- dijo despidiéndose.
- Luego te llamo.- dije besándola.
Acompañé a Giny hacía la puerta, tenía que irse a estudiar, pero yo quería estar con ella, "me apuntaré a esa Uni" pensé, pero no podía, los chicos me matarían, pero ¿y si se apuntaran ellos también? no, creo que no. Llamé a los chicos para que se vinieran y ensayáramos un poco, dijeron todos que sí, menos Zayn.

Narra Lotte.
Me desperté como un día cualquiera, estaba abrazada a Zayn,  pero había una cosa que no sabía el por qué, ¿qué hacía con la camiseta de Zayn?, no tenía ni la menos idea de por qué la llevaba, me giré hacía él y le vi ese tatuaje que tanto me gustaba, pasé mi mano por encima de su tatuaje y él abrió los ojos y me sonrió.
- ¿Qué haces?- dijo adormilado.
- Nada, que me gusta tu tatuaje.- dije mientras le sonreía.
- Será eso.- dijo riendo.- Buenos días.- continuó antes de besarme.
- Hola.- le contesté.
Me levanté de la cama, entré al baño y me duché; al rato salí con la camiseta de Zayn aún puesta y me volví a tumbar a su lado.
- ¿Me la vas a devolver?- me preguntó.
- Me parece que no.- dije mirando la camiseta.
- Pues tendré que buscar alguna fan compasiva que me ofrezca su camiseta.- me dijo riéndose de mí.
- Toma.- le dije quitándome la camiseta, por suerte llevaba otra debajo.
- Es broma.- dijo acercándome hacia él cogiéndome de la cintura.
De repente entró Giny con una sonrisa de oreja a oreja, nos saludó y se sentó en su cama.
- Parece que Harry disfrutó anoche.- dijo Zayn riendo.
- ¿Por qué lo dices?- dijo ella sonrojándose.
- Pues no sé, tú, tu sonrisa, tu marca del cuello... cosas variadas.
- Pues él tampoco se ha librado. Ah, dice que os vayáis yendo para allá que tenéis que ensayar y me ha dicho Harry que te diga Zayn que no vale escaquearse.
- Voy a vestirme, chicos arriba.- dijo Zayn levantándose.
Paso un rato después de que los chicos se arreglaran, se tenían que ir a la casa a ensayar, esta noche volverían otra vez, o eso creía; nos despedimos de ellos y nos pusimos a estudiar para el examen.

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